Greenpeace suaviza su posición respecto a la caza de ballenas

A un día del comienzo de la reunión plenaria de la CBI (Comisión Ballenera Internacional), a las sorpresivas estrategias de los gobiernos, ahora se suman los cambios de posición de las organizaciones ambientalistas.  La sopresa la ha dado esta vez Greenpeace en un comunicado conjunto con la PEW.  De la la Pew no sorprende tanto el comunicado ya que es un grupo de los EEUU  de donde proviene la actual Comisionada Mónica Medina oficial del NOAA a cargo de la representacion de los EEUU (se promueve la propuesta de levantamiento de la moratoria de caza).  Sin embargo, la decisión de Greenpeace es al menos, desconcertante.  La estrategia de WWF, Greenpeace y PEW es negociar un acuerdo que permita la caza en el hemisferio norte a cambio de mantener la moratoria en la Antártida. Esto es lo que se informa en un artículo publicado hoy en el períodico australiano “The Age”

A continuación una traducción del artículo publicado originalmente en inglés en http://www.theage.com.au/environment/whale-watch/greenpeace-softens-line-on-whaling-20100620-yp7d.html

Greenpeace suaviza su posición respecto a la caza de ballenas

Un poco más de dos años después de Greenpeace por última vez ejecutó una acción directa contra la caza de ballenas japonesa en la Antártida, la organización ecologista se ha unido ahora a las llamadas para un acuerdo – incluso cuando este sea “difícil de digerir”.

El grupo ambientalista internacional que fue un pionero de los movimientos anti-caza de ballenas ha firmado una declaración conjunta, con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el influyente Grupo Ambiental Pew EE.UU., que permitiría la caza comercial en el hemisferio norte.

Como estrategia de negociación, Greenpeace quiere a cambio ”una eliminación gradual de la caza de ballenas en la Antártida [en el denominado Santuario Austral), comunicó la directora de la Campaña Océanos de Greenpeace Sarah Duthie.

Este cambio “de sentimientos”(change of hearth) de Greenpeace ha sorprendido a algunos. ”Creo que engañan a sí mismos”, dijo Darren Kindleysides, el director de la Sociedad Australiana de Conservación Marina, en Agadir ayer. ”Ellos están renunciando a la moratoria sobre la caza comercial mundial”.

En la víspera de lo que según el minostro de Medio Ambiente de Australia, Peter Garrett, ha dicho que será la reunión importante de la Comisión Ballenera Internacional en 30 años, este cambio de posición de Greenpeace significa un cambio de compromiso.

El resultado no necesariamente favorecerá a Greenpeace, o Australia, que quiere un proceso de cinco años de eliminación gradual de todas las operaciones balleneras de la  Antártitida.

Nueva Zelanda ha sido elogiada por una fuente de los países pro-caza de ballenas su “verdadero liderazgo” al negociar con los Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que también Japón podría aceptar.  Un negociador clave es el ex primer ministro de Nueva Zelanda Sir Geoffrey Palmer, cuyo trabajo sobre el tratado se inició hace tres años con la Fundación Pew en una reunión en la ONU en Nueva York. Como nunca antes había ocurrido para llegar a un acuerdo, Palmer estará acompañado por los ministros de más alto nivel y funcionarios que concurrirán a la 62a reunión anual de la CBI.

La delegación de Japón será dirigido por el director general de la poderosa Agencia de Pesca, Katsuhiro Machida, y el vice-ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca, Funayama Yasue.

Ellos trabajarán sobre una primera propuesta presentada por el presidente chileno de la CBI, Cristian Maquieira, quien propusó cazar en la Antártida 400 ballenas minke y 10 ballenas de aleta durante los próximos cinco años, en un total de caza comercial global de 1312 ballenas.

Estas serían 200 ballenas menos de las que se cazaron el año pasado utilizando el mecanismo de caza científica a pesar de la moratoria de caza comercial que tiene ya 24 años de vigencia. En el caso de Japón, significaría un recorte de alrededor de 100 ballenas en la caza que se interrumpió el verano pasado en la Antártida, y una reducción a la mitad de la cuota de 935 ballenas a las que acceden por la caza científica.

Tokio sostiene que ellos han tomado las decisiones difíciles, y es hora de que Australia haga las suya. Por su parte Australia, a través del Ministro Garrett  ha comunicado que Australia no estará solo en su posición dura, ya que lo apoyarían América Latina y muchos países europeo.

http://www.theage.com.au/environment/whale-watch/greenpeace-softens-line-on-whaling-20100620-yp7d.html

Nota adicional del periodico The Boston Globe http://www.boston.com/news/world/asia/articles/2010/06/19/focus_is_on_japan_as_vote_to_ease_whaling_ban_nears/

El documento en conjunto entre WWF, PEW y Greenpeace puede bajarse en su versión en español aquí

Foto: El legendario Rainbow Warrior, en otras épocas cuando lideraban el movimiento anti caza mundial. Ahora parece haber cambiado su posición hacia una postura más “política” que “emocional” sobre la caza de ballenas.

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